Si se tiene en cuenta los últimos partidos del equipo, este punto que el Gallo se trajo de Salta, puede ser visto como un progreso. No jugó bien, el partido fue malo, pero Morón no fue superado, y con algo mas de audacia, hasta pudo haberlo ganado. Por supuesto, que todo esto, porque su rival, el Gimnasia salteño, que ................ SIGUE > está peleando para entrar al reducido (hasta ahora está adentro), jugó un muy mal partido, sin encontrar nunca un juego que le permitiera someter a un Gallo ordenado, aunque sin mucha ambición.
Un Gallo mejor para lo que queda ? : Quizás Morón esté para esto y no mucho mas, cuando le sale, obvio. Porque, con algo mas, no mucho, pero con algo mas de audacia, un poco mas de peso a la hora de atacar, el partido estaba para ganarlo, incluso.
Ahora llega el Gimnasia mendocino, otro que está peleando arriba, en Morón. Será una buena ocasión para apuntalar una mejoría, que todos deseamos esté presente para el otro partido, que será el gran desafío : poder dar el golpe en Mataderos.El partido : El comienzo fue parejo, con los dos equipos no muy decididos para ir en busca del arco contrario. Morón, porque no quería, ya que vino al norte con un plan, que priorizaba, no desarmarse ni dejar huecos en defensa. Y los salteños, porque no podían, ya que Morón, sin progresar mucho en ofensiva, neutralizaba sin dificultades los intentos locales. Hasta que el Gallo, en un córner, encontró el gol, con una arremetida de Machuca, y sorpresa y golpe para el local, que seguía sin encontrarle la vuelta al partido. Morón, mas confiado, mejoró su juego, y el partido estaba totalmente bajo control.
El segundo tiempo : Como viene sucediendo últimamente, a Morón le hacen goles, ni bien comenzada la etapa. Muy similar al obtenido por el Gallo (descuido de Moreira, que jugó bien), las cosas se pusieron 1 a 1. La verdad, todos se pensaban que de ahí en mas, sería un monólogo de Gimnasia, que se iría con todo a buscar la diferencia. Sin embargo, nada de eso sucedió. Muy errático, apurado, sin ideas, los de Forestello nunca pudieron prevalecer en el juego. Por el contrario, Morón controló cada uno de los ataques, para que el arquero Rufinetti pasara una tarde tranquila. El problema del Gallo, el de siempre..... arriba, poco, nada. Muy solitario el 9 Romero, con poco acompañamiento, no pudo llegar con verdadero peligro al arco local. Sin embargo, quedó claro, que si Morón hubiera contado con las armas para progresar mas en ofensiva, todo pudo haber sido distinto, y muy probablemte, Morón hubiera festejado no un punto, sino, los tres.


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