Ya había impaciencia y apuro en la gente de Morón. Nervios y bronca. Todo porque el Gallo dominaba, llegaba, pero no convertía y no lograba el gol que tanto merecía. Hasta que llegó esa jugada, una contra fatal de la visita, que ya hacía bastante, casi todo el segundo tiempo se había resguardado en zona defensiva. Y Témperley que .......... SIGUE > estaba re-confome con el empate que le sumaba para pensar en el reducido, se encontró con un triunfo que no esperaba, y que fue lo máximo, si de injusticia se habla. Ese gol sepultó, prácticamente, toda chance del Gallo para aspirar al el primer puesto y soñar con definir el ascenso directo. Demasiado castigo para un equipo que, aún sin jugar bien, había hecho todo para ganar el partido. Ahora, la cosa se puso demasiado difícil, porque aún perdiendo hoy los mendocinos con los jujeños y la diferencia se mantenga, ya hay menos puntos en juego para descontar, y solo quedan nueve en juego, con tres equipo por arriba de Morón. Pero bueno, el fútbol suele dar sorpresas y generar casi casi, milagors, asi que esperemos un poco mas, y sigamos confiando en este equipo que está llevando adelante esta gran campaña, y sino, a prepararse con todo para la posibilidad del reducido.
El partido : No fue bueno el comienzo del Gallo, y no lograba acomodarse en la cancha, siendo superado por un Témperley mas ordenado y mejor parado. Eso si, sin sufrirlo en el arco, ya que los celestes dominaban el trámite, pero no llegaban al arco defendido por Finochieto. A los 30 minutos, mas o menos, Morón comenzó a emparejar las acciones, y el Gallo si, creó algo de peligro, pero tampoco fueron jugadas muy profundas, y todo quedó en aproximaciones. Así se cerraron los primeros 45, con un Morón recuperado y un Témperley superado.
El segundo tiempo : Ese mismo trámite con el que finalizó la primera etapa, se siguió dando en el segundo tiempo. Es mas, eso se fue acrecentando, porque Morón crecía cada vez mas, y la visita se refugiaba con mas hombres en zona defensiva. Sin ambargo Morón tuvos tres o cuatro chances de gol netas, claras. Pero que pasó ?, que el arquero visitante hizo todo bien, porque evidentemente tenía una tarde iluminada, y que los de Morón que tuvieron la chance de embocarla no la embocaron, como por ejemplo, una pelota que cruzó toda el área y Sanguinetti reaccionó un poco tarde y no llegó por milímetros. A esa altura, toda la gente de Morón se lamentaba por tantas chances desperdiciadas y no poder ir arriba en el marcador, como tanto lo merecía. Y como lo sufriera en partidos anteriores (Talleres, Estudiantes, y este de ahora) faltando poco o muy poco, el rival le marcó, desnudando descuidos defensivos del Gallo. Témperley, que nada había hecho en el segundo tiempo, que solo se había dedicado a aguantar, se encontró de repente con el triunfo, que festejó como si hubiera salido campeón. Y Morón, por el contrario, se quedó con la amargura de perder el partido que menos tenía que perder, y con toda la bronca por tanta injusticia. Paciencia Gallo, a seguir luchando que todavía hay batallas por delante, y no hay solo una chance de ascenso, son dos, y hay que dejar todo, por una o por la otra.


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