Costó y tardó mucho. Pero hoy podemos decir, tras los partidos con Chicago y San Miguel, que Morón jugó como un equipo, con mejores y peores momentos, pero como un equipo. Algo que en el transcurso de todo el torneo, solo se pudo ver muy en cuenta gotas, y por eso, la .......... SIGUE > ubicación del Gallo en la tabla, sin chances de nada, desde hace varias fechas, ya. Alguno dirá : "se acordaron tarde", y muy probable que tenga razón. Pero algún otro dirá : "mas vale tarde que nunca", y también tiene razón. Lo cierto, lo concreto, es que el Gallo en estos dos partidos los jugó con todo, y funcionando como un equipo, sabiendo que hacer en la cancha, y cumpliendo con lo programado por el DT. Como hubiera cambiado todo, si el equipo hubiera jugado asi desde muchoa antes, cuantos silbidos y abucheos se hubieran ahorrado y cambiado por aplausos, y hasta, incluso, haber mantenido chances de clasificar y pelear por algo. Pero bueno, ya hay que ir pensando en el próximo, y esto sirve, claro que sirve, porque ayuda a retomar confianza y tener un panorama mucho mas alentador para lo que hay que irse preparando ya, desde ahora.
El partido : El local salió con todo porque necesitaba los tres puntos para asegurar la clasificación al reducido. Empujado por su gente, arrinconó a Morón, que de a poco, primero se fue afirmando de atrás para adelante, y luego, ya pasó a animarse a tirar contras punzantes. Así, se hizo un partido muy bueno, con mucho ritmo, con dominio alternado, y con peligro frente a los arcos. Pero los arqueros, tanto Rufinetti en el Gallo y Pucheta en el trueno verde, respondieron muy bien, y ahogaron el grito de gol en mas de una ocasión. Los locales lo intentaron con mas continuidad y con llegada de mas gente, y Morón, con mas sentido de aprovechar al máximo sus ocasiones, ya que, luego de dos llegadas previas muy peligrosas, Bracamonte, al final de la etapa, le pegó excelente en un tiro libre, y puso un 1 a 0 que golpeó fuerte a San Miguel.
Segundo tiempo : Para el complemento, ya se notó algo mas desesperación en los locales, que se vieron apresados por los nervios. Morón, por el contrario, bien parado, esperó, y con tranquilidad defendió la ventaja. La defensa, con Rufinetti en gran tarde, rechazó todo lo que San Miguel tiraba y tiraba a traves de centros y mas centros. Fue pasando el tiempo, y ese dominio intensivo fue desapareciendo, y Morón, algo mas adelantado, volvió a inquietar al arco de Pucheta, que esforzadamente salvó su arco en un par de oportunidades. Llegando al final, San Miguel, apurado y desesperado siguió intentando, pero cada vez cometiendo mas errores en los últimos metros. Así llegoó el final, y morón se llevó y festejó los tres puntos, ante un estadio que quedó amargado, con bronca y sin reacción.


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